Querido Dios…

El matrimonio es una de esas áreas donde más vamos a necesitar la intervención de Dios. Son muchas las veces en que he querido tirar todo por la borda y hoy soy más consciente que nunca, que la oración nos impulsa a quedarnos en el barco. A seguir remando como equipo cada día con un amor más maduro, humildad y complicidad.

Cuando sientas que no puedes cambiar algo que te molesta de tu pareja o de ti, entrégaselo a Él. Háblale de esa situación específica como hablarías con un amigo. Si me preguntaras cuál es mi psicólogo favorito, te diría que es Jesús.

Para él ninguna petición es absurda. Él es feliz al escucharte y donde se acaban tus fuerzas, empiezan las suyas. Eso me encanta. Siempre habrá cosas que humanamente no podremos lograr, pero la respuesta está a una oración de distancia. A veces la respuesta viene de inmediato, otras veces se demora, pero lo importante es la transformación que se produce en ti mientras esperas.

“No temas; cree solamente.” -Jesús.


Oraciones para fortalecer nuestro matrimonio

  • Muéstranos los errores de los que no somos conscientes.
  • Ayúdanos a crecer y madurar como personas. Danos un corazón íntegro.
  • Enséñanos a depender del Espíritu Santo en las dificultades que enfrentemos juntos.
  • Ayúdanos a apartar el tiempo para tener citas románticas.
  • Haznos inspiración y ejemplo para nuestros hijos.
  • Ayúdanos a hablar con la verdad, expresar nuestras necesidades y confrontar sin herir.
  • Ayúdanos a respetarnos y valorarnos el uno al otro. Que nunca nos demos por sentado.
  • Danos tu dirección al tomar decisiones importantes.
  • Ayúdanos a ser honestos SIEMPRE y a usar las redes sociales con transparencia.
  • Ayúdanos a trazar límites y nunca cruzarlos.
  • Enséñanos a ser humildes cuando no estamos de acuerdo.
  • Ayúdanos a mantener nuestras prioridades en orden.
  • Ayúdanos a enfocarnos en lo bueno, a elogiar una vez al día y dar gracias siempre.
  • Danos un nuevo amor cada mañana el uno por el otro a través de pequeñas acciones diarias.
  • Rompe con todo lo que quiera destruir nuestro matrimonio.
  • Danos un corazón compasivo, rápido para perdonar y lento para enojarse.
  • Llévanos a soñar en grande, a cumplir nuestras metas y a ser prósperos.
  • Renueva nuestra mente y danos dominio propio para no ceder a las tentaciones.
  • Danos un deseo fuerte de servirnos el uno al otro.
  • Arranca el orgullo de raíz.
  • Danos un corazón generoso para honrar a nuestros padres y suegros.
  • Ayúdanos a hablarnos amablemente, con dulzura y con sabiduría.
  • Que prediquemos un evangelio inspirador a través de nuestra vida.
  • ¡Ayúdanos a amarte por encima de todo!

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