
Tu esposa ama las flores en su cama y el café en las mañanas.
A ella le encantan las notas de amor en su escritorio y las salidas románticas sin ser una fecha especial. Ella merece tu honestidad cada día y tus abrazos fuertes. Ámala de tal manera que nunca se tenga que preguntar si en verdad la amas.
☞︎ Como dato adicional, si quieres que tus oraciones sean contestadas, trata a tu esposa con amor ♥︎. Es el requerimiento que Dios le hace en la Biblia a los hombres. ¿Cómo no va a escuchar tus oraciones si tratas a su hija como una reina ♕?
SIEMPRE haz esto por ella:
- Sé fiel. Hay un lugar especial en tu corazón donde nadie debe entrar excepto tu esposa.
- Toma sus manos con frecuencia y bésale la frente.
- Trabaja siempre para ganarte su amor como lo hiciste cuando la cortejabas.
- Concéntrate solo en lo que amas. En lo que te enfocas se expandirá. Si te concentras en lo que amas, no podrás evitar dejarte consumir por el amor.
- Comienza cada día con un “Te amo” y siempre dale un beso de buenas noches.
- Cada vez que llegues a casa o ella llegue, bésala y abrázala por unos minutos. Sí, minutos.
- Pídele que cree una lista de 10 COSAS que la hacen sentir amada, memoriza esas cosas y conviértelas en una prioridad todos los días para hacerla sentir amada.
Pequeños gestos que hacen una gran diferencia:
- Expresa gratitud porque es tu compañera de vida y dile frecuentemente que es hermosa.
- Escúchala con toda tu atención cuando habla.
- Envíale mensajes de texto de amor.
- Llévale el desayuno a la cama y cómprale flores.
- Con frecuencia, toma su mano mientras conduces y bésala.
- Apóyala en sus decisiones y ora por ella.
- Admírala y dale muchos elogios ante los demás.
- Compartan las tareas de la casa. No es “Te ayudo”, es “nos ayudamos”.
- Siempre luce bien para ella.
- Sé transparente, honesto y real con ella.
- Pídele su opinión cuando vayas a tomar decisiones importantes.
Y NUNCA olvides esto:
- No hagas de tu trabajo o amigos una prioridad.
- Nunca dejes de cortejar. Nunca dejen de tener citas, ni des por sentada a tu esposa.
- No la compares con nadie.
- Nunca mires con lujuria a otras mujeres.
- No la trates con dureza, y cuando te equivoques, no te demores en pedir perdón.
- Nunca culpes a tu esposa. Si te sientes frustrado o enojado, tómate un tiempo para comprender qué hay dentro de ti que necesita ser sanado.
- No dejes que tus padres se entrometan en la relación, ni que tomen decisiones importantes que te corresponde tomar a ti.
