
Mi esposo empezó a practicar un deporte que se llama kitesurf. El equipo que necesita para practicarlo es una cometa, un arnés y una tabla. En menos de 1 mes, ha dejado 3 veces el arnés y la tabla en la playa y cuando llega a la casa se da cuenta. Afortunadamente siempre los ha recuperado.
Yo me asombro de que con frecuencia le pasen cosas así (hasta se le olvida la fecha de nuestro aniversario). Pero lo que antes me enojaba, ahora me produce risa, porque, aunque él es olvidadizo, para mí tiene cualidades mucho más grandiosas y no quiero que aquellos hábitos que tal vez nunca va a cambiar, me roben la paz.
A veces creemos que “Si mi pareja fuera… más ordenada, más rica, más inteligente” se resolverían los problemas. Pero hasta que no entendamos que convivimos con personas imperfectas, nuestros conflictos serán difíciles de resolver. La resolución de problemas en el matrimonio, no se trata de que la pareja cambie, sino de negociar, y encontrar puntos de vista comunes y formas de adaptarse a la situación.
Basta con un corazón lleno de Dios, para amar y ver de manera perfecta a alguien imperfecto.
