
Si estuvieras en una isla desierta tratando de sobrevivir y tuvieras la oportunidad de elegir a una persona con tu mismo carácter ¿La elegirías o preferirías quedarte sola?
En Proverbios dice: “VALE MÁS LA SOLEDAD que la vida matrimonial con una persona agresiva y de mal genio.”
Siempre va a haber cosas por las cuales discutir, la cuestión es hacerlo con sabiduría y en la Biblia dice que, si alguno tiene falta de sabiduría, se la pida a Dios. Pídela porque la necesitarás: Para controlarte, para atacar el problema y no a tu pareja, para hablar amablemente, para cuidar no solo lo que dices, sino el tono con lo que lo dices y para llegar a acuerdos.
Recuerda siempre que la salud de un matrimonio no se evidencia en una foto de Instagram donde aparecen sonrientes, sino dentro de las 4 paredes cuando están discutiendo. Un matrimonio no se destruye de la noche a la mañana, son las palabras hirientes, el desprecio al mirar al otro, esas críticas que se dicen con frecuencia las que dañan todo lo bueno de la relación.
Ora por sabiduría.
