¿Qué matrimonio le estás mostrando a tus hijos?

El domingo pasado deseé que el día del padre no existiera. 

Estaba en la iglesia y los niños salieron al frente con un regalo para los papás. Entre ellos había una niña con una expresión de tristeza indescriptible. Lo peor es que unos días antes la mamá me había contado su historia. Se habían venido para Estados Unidos, buscado una mejor vida. En Guatemala había dejado a un esposo que la maltrataba delante de su hija.

Cada niño le dedicaba unas palabras a su papá presente, pero cuando le llegó el turno a ella, negó con la cabeza y empezó a llorar. Se quedó con unas palabras sin decir, y con un regalo sin poder entregar.
Yo no sabía si salir corriendo y no puede evitar llorar con ella. 

¿Qué figura de lo que debe ser un esposo tendrá ella cuando crezca?
Lo triste es que cuando los hijos crecen, tienden a repetir la historia que vivieron en casa.

Nuestra responsabilidad cuando nos casamos no es solo con nuestro cónyuge, es también con nuestros hijos.
A ellos no hay que sentarse a darles consejos de cómo deben ser cuando se casen, a ellos hay que demostrarles con hechos: no grito, no critico, no insulto, no maltrato a mi pareja. La amo, la admiro, le sirvo, hablo bien de ella delante de otros, le doy afecto todo el tiempo.

Cuando abrazo a mi hijo, él inmediatamente le hace una seña a su papá para que venga hacia nosotros y se una a nuestro abrazo. Eso me ha llevado a ver el matrimonio como un equipo, donde o ganamos todos o perdemos todos.
¿Qué decides tú?

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