Mini historias de amor

La felicidad en el matrimonio no tiene fecha de vencimiento. Antes debería aumentar con los años.

Después de 37 años de casados, hoy veo a mis padres más enamorados que antes. Trabajan en la misma empresa, se transportan en el mismo carro, tienen los mismos planes el fin de semana y nunca los he escuchado decir que están cansados de estar juntos. El comienzo de su matrimonio fue terrible. Eran jóvenes, sin conocimiento y tropezaron mucho. Hoy el amor es fuerte.

No se han leído un libro para matrimonios, pocas veces han ido a conferencias sobre parejas. Pero hay algo diferente; hace unos años, mi papá empezó a cultivar una relación con Dios. Y eso lo cambió todo. Cuando me siento a hablar con mi familia, no hay ninguno que diga que se arrepienta de haber conocido a Jesús. Inclusive todos decimos que es lo mejor que nos ha pasado en la vida. Si no fuera por Él, yo ya no tendría matrimonio.

No es en mis fuerzas que he perdonado, no es en mis fuerzas que puedo ver lo bueno en un ser imperfecto, no es en mis fuerzas que renuncio cada día a mi orgullo, no es en mis fuerzas que puedo amar a mi suegra. Todo es gracias a Él.

Hay una pieza con la forma de Dios en tu corazón donde solo Él encaja. No es religión, es RELACIÓN. Y créeme que tu relación con Él es la pauta para toda relación en tu vida. Basta con decirle que crees en Él y creer que murió y vive por ti. Esos brazos extendidos de lado a lado en la cruz no son casualidad, así de grande te ama Dios.

Y cuando ese amor de Dios habita en el corazón, suceden cosas como estas:

—Hoy en el trabajo estaba en el autoservicio. El hombre en la ventana quería pagar la comida del auto detrás de él y dijo: “Dile que creo que es hermosa”. Cuando ella llegó a la ventana y le di el mensaje del hombre sonrió y dijo “ese es mi esposo”.
Quiero una relación así en el futuro.

—Le pregunté a mi paciente de 90 años y a su esposa de 85 años, que habían estado casados durante 65 años, cuál era el secreto de “para siempre”.
Ella dijo: “nunca olvides por qué te enamoraste, nunca dejen de tener citas”.
Él intervino con: “nunca olvides que ella siempre podría encontrar a alguien mejor”.

—Todos los sábados mi esposa y yo vamos de compras. Para el almuerzo tenemos sándwiches y sopa, nos sentamos en el auto y hablamos, y de alguna manera siempre terminamos riendo.
Dos personas de unos 30 años, comiendo en un Hyundai usado, con calor e inhalando carbohidratos. Amo hacer esto cada semana.

—La mamá de mi amiga mide 1,20 metros y su papá mide 1,65m. Cada vez que está enojada con él, agarra una silla para hablarle en la cara. Cada vez que eso sucede, él se ríe demasiado como para que ella siga enojada.
Dicen que es la única forma en que llevan tanto tiempo casados.

—Cada año, en el aniversario de mis padres, le pregunto a mi papá: “¿Cuál es el secreto?”.
Han estado casados 37 años. Desde que comencé a preguntarle a mi papá, él continúa dándome la misma y brillante respuesta: “Cuando dije que quería casarme con ella, lo dije en serio”.

—Mis abuelos estuvieron casados durante 53 años antes de que a mi abuelo le diagnosticaran cáncer a principios de 2011. Desde que estuvo postrado en cama hasta su muerte en noviembre, mi abuela nunca salió de casa ni una sola vez y se acostó en la cama con él; le acarició el pelo, le besó los labios y le habló de la larga vida que habían tenido juntos.
Fue hermoso ver tanta pasión y compromiso con una sola persona.

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