
Una de las necesidades más profundas del ser humano es la de sentirse apreciado.
Mi deseo es que tu pareja no tenga que buscar aprecio y admiración en otro lado. Que todo lo bello de los elogios, la gratitud y el aliento lo encuentre en ti.
Recuerda que si «una manzana al día del médico te alejaría», quizá un elogio al día del consejero matrimonial te libraría.
Aquí te comparto algunas ideas prácticas para expresar afirmación con tus palabras:
– Establece una meta a fin de hacerle diferentes elogios a tu cónyuge cada día durante un mes.
– Escribe una carta, un párrafo o una oración de amor para tu cónyuge.
– Elogia a tu cónyuge delante de sus padres o amigos. Lograrás un crédito doble: tu cónyuge se sentirá amado y sus padres se sentirán afortunados de tener semejante yerno o nuera.
– Busca los puntos fuertes de tu cónyuge y dile lo mucho que aprecias esas fortalezas. Eso lo alentará a ser mejor cada día.
– Diles a tus hijos lo genial que es su madre o su padre. Hazlo a espaldas de tu cónyuge y en su presencia.
– Pide disculpas cuando te equivoques.
– No des nada por sentado. Expresa gratitud y aprecio todo el tiempo.
– Cuando la vida se ponga difícil, ofrece palabras de aliento.
– Felicita a tu pareja y reconoce todos sus logros y éxitos.
