7 cosas que debe evitar un matrimonio con hijos

Es necesario pero INSUFICIENTE permanecer casado por el bien de los hijos.
Lo que sí es necesario, es permanecer FELIZMENTE casado por el bien de los hijos.

¿Sabías que el 65% de los nuevos padres experimentan una disminución en la satisfacción de la relación hasta tres años después de tener un bebé?

Una de las características de quienes siguen siendo felices en su matrimonio, aún con la llegada de los hijos, es que tienen un fuerte sentido de la amistad, practican un manejo saludable de conflictos y abordan las diversas necesidades del bebé como equipo.


Y para seguir construyendo ese equipo de forma real y práctica, aquí te comparto 8 cosas que conviene evitar si quieres fortalecer tu matrimonio en medio de la crianza:

  1. Centrarse solo en los niños
    Pasas gran parte de tu vida ocupándote de tus hijos, tu casa, tu trabajo…
    Después de invertir tanta energía, no queda nada para tu relación.
    Tu matrimonio debe ser tu prioridad.
    El mejor regalo que le puedes dar a tus hijos es un matrimonio feliz.
  2. No tener tiempo para ti
    No te sientas culpable por regalarte un espacio.
    Toma tiempo para cuidarte y relajarte.
    Cuidarte a ti mismo hará que lo ocupes mucho mejor de todo lo demás.
    Tratar de lograr algo mientras estás estresado o de mal humor es mucho más difícil que hacerlo con una buena mentalidad.
  3. Dejar de tener citas regulares
    Si no inviertes en tu cónyuge y tu matrimonio se sumerge en aguas turbulentas, seguramente lo lamentarás.
    Nunca dejen de tener citas.
    No dejen de coquetear, ni den por sentado a la pareja.
    Piensen en cómo era su relación cuando comenzaron a salir, y esfuércense por tener ese tipo de relación.
    Si no pueden salir, intenten tener una cita nocturna, mientras los hijos duermen.
  4. Olvidar hacer que tu cónyuge se sienta especial
    Es muy difícil dejar que el caos se apodere de ti, pero tomarte un poco de tiempo cada día para decirle a tu esposo lo que significa para ti, puede marcar una gran diferencia.
    Un abrazo cuando llega a casa, un beso de 6 segundos, un café en la mañana, un mensaje de texto.
    No pierdas los detalles.
  5. Perder la comunicación de calidad
    Es normal estar atareado, pero puedes crear el espacio para tener tiempo de calidad con tu cónyuge.
    Coman juntos, desconéctense de los celulares, vayan a la cama a la misma hora, y aprovechen esos espacios de tiempo para tener una buena conversación.
  6. Trabajar como individuos, en lugar de en equipo
    El matrimonio se trata de apoyarse mutuamente en las buenas y en las malas.
    Cuando eres padre con otra persona, es difícil estar siempre de acuerdo.
    Traten de encontrar un término medio entre sus opiniones sin discutir, ni gritar.
    Háganlo todo con amor.
  7. Dejar ganar a la impaciencia
    El estrés de ser padres conduce a la fatiga y la fatiga conduce a la irritabilidad y así sucesivamente.
    Ora por paciencia, amabilidad y dominio propio.
    Ora para amar bien a tu cónyuge y poder reconocer y apreciar sus esfuerzos (incluso cuando no sean lo que esperabas).
    Sé lento para enfadarte cuando el otro te decepciona y rápido para perdonar.

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