
Cuando llevaba 3 años de casada le pregunté a mi esposo por qué antes era tan noble y ahora cada vez que discutíamos reaccionaba de muy mala manera. Él me respondió con una analogía graciosa pero que nunca se me va a olvidar.
“Si tu tienes un perrito y lo tratas con amor, esta mascota será dócil y difícilmente será agresiva. Pero si todo el tiempo le gritas y la tratas mal, su comportamiento reflejará el trato que recibe.”
No necesité más explicación para entender que él simplemente actuaba de la misma manera que yo lo hacía.
En el matrimonio, mientras más amor y respeto le doy a mi pareja, su respuesta será amor y respeto y hacia mí. Así que no te preocupes tanto por lo que vas a recibir de tu esposo/a, sino por lo que le vas a dar.
