
Esta semana mi esposo me dijo que se sentía amado cuando yo en la noche le llevaba el agua y la pastilla de magnesio que yo tomo y él siempre olvida tomar.
Eso me puso a pensar: es tan fácil hacer sentir amada a tu pareja. Es tan sencillo hacer cosas bonitas por ella.
Estas historias son reales. Y como puedes ver, son actos de amor cotidianos que no cuestan nada.
Yo puedo imaginar la sonrisa de Dios cada vez que haces algo lindo por tu pareja.
Y ese debería ser nuestro objetivo cada día.
Cuidar el corazón de tu esposo(a) es alegrar el corazón de Dios.
Y si necesitas inspiración, aquí te dejo algunas historias reales que prueban que el amor se demuestra en lo pequeño:
- Mi hija de 3 años le pidió a mi esposo que le hiciera una trenza en el cabello pero él no sabía cómo.
Entonces se compró una cabeza de muñeca gigante con pelo y anoche estuvo viendo videos sobre cómo hacer trenzas. Me dijo:
«No me gustó no poder peinarle el pelo».
Sé que me casé con la persona adecuada. - Mi esposa se fue hace una semana.
El mayor tiempo que hemos estado separados.
Regresará en menos de 4 horas aproximadamente.
Estoy limpiando la casa y cocinando como la primera vez que vino a mi casa.
Esa mujer todavía me da mariposas.
La he extrañado toda la semana.
Espero que nunca se acabe esto. - Mi esposo y yo nos sentamos en nuestro carro afuera de nuestra casa, y comimos un pedazo enorme de pastel de zanahoria porque no queríamos compartirlo con nuestros hijos.
- Esta mañana mi papá estaba en el trabajo y observé a mi mamá viendo “el programa de los dos”.
Ella me pidió guardar el secreto.
Más tarde, cuando ella estaba haciendo unas diligencias, sorprendí a mi papá haciendo lo mismo.
¡Esa noche AMBOS VIERON EL MISMO PROGRAMA OTRA VEZ, fingiendo que ninguno de los dos lo había visto!
Eso es amor. - Soy niñera. Cuido a una niña que solía pensar que el nombre de su madre era “mi amor” porque su padre se lo decía muy a menudo y eso es increíblemente lindo.
