El poder de hacer preguntas en el matrimonio

¿Sabías que en Colombia se divorcia un matrimonio cada hora?

¿Cuánto bajaría esa cifra si toda pareja al casarse tuviera el simple compromiso de sentarse a conversar al menos 20 minutos diarios?

Uno no puede amar a quien no conoce. Y la realidad es que todos cambiamos con el paso de los años. Por eso es muy importante hacer preguntas.
¿Sabes cómo se llama el jefe de tu pareja? ¿Tiene el sueño de emprender? ¿Cuál es su mayor miedo? ¿Cómo es ser ella?

Hace poco estaba conversando con mi esposo sobre la generosidad. Él creció en un contexto de carencia en el que no contaba con sus padres económicamente en la universidad. Generar dinero y mantenerlo para él era muy importante. Yo, en cambio, tenía la ayuda de mis padres. Ahí entendimos por qué para mí es más fácil desprenderme del dinero y para él no.

En otra ocasión él me contó lo traumático que era para él escuchar gritos, ya que creció en un hogar conflictivo. Eso me dio la pauta para saber que en casa se habla la verdad con amor, sin alzar la voz.

Esa clase de conversaciones generan empatía. Cuando tú te pones en los zapatos del otro y conoces su contexto, sus miedos y su pasado, para ti es más fácil tener compasión y entender la raíz de sus sueños y decisiones.

El Dr. John Gottman recomienda que antes de despedirte por la mañana tomes 2 minutos para saber qué pasará en el día de tu pareja. Y que en la noche conversen al menos 20 minutos sobre cómo estuvo su día. Tengan la costumbre de hacer preguntas. Pueden ser graciosas, profundas, sobre la vida… Ellas ayudan a generar conversaciones relevantes.

Hoy nuestra pareja compite con muchas distracciones, pero darle una parte especial del día a nuestro matrimonio es de lo más inteligente que podemos hacer.

Piensa en ese momento en que conociste a tu pareja. ¿Te acuerdas de todas esas preguntas que le hacías? Desde “¿cuál es tu película favorita?” hasta “¿dónde te gustaría vivir?”. Querías saber qué le hacía feliz, qué le entristecía, y si esa persona era con quien querías pasar el resto de tu vida. Todo era nuevo, emocionante. Era como ver una película la primera vez.

Con el tiempo, las grandes preguntas que hacían al principio empiezan a desaparecer. Ahora hablan de cosas como “¿sacaste la basura?” o “¿el niño tiene cita médica?”. No podemos dejar que la rutina ocupe el espacio de esas conversaciones profundas que tenían al inicio. Es importante seguir haciendo esas preguntas que nos conectan a un nivel más profundo, recordando lo que nos unió al principio.

Cualquier relación implica un proceso de conocerse una y otra vez con el paso de los años. Tú cambiarás mucho a lo largo de tu vida, y tu pareja, igual. Y la principal manera de averiguar lo que le pasa en su mundo interior es hacer preguntas.

¿Qué tanto sabes de la vida de tu pareja?
—¿Qué le estará pasando por la cabeza?
—¿Con qué tiene que lidiar hoy?
—¿Qué le preocupa?
—¿Qué sé de ella en estos momentos y qué no sé de ella?

Dicho de otra forma: ¿Qué me estoy perdiendo?

Ahora es tu turno: formula una pregunta a tu pareja. Una pregunta que no pueda responder con un simple “sí” o “no”. Estas preguntas abren la puerta a conversaciones significativas, donde pueden explorar juntos nuevos pensamientos y sentimientos.

Elige una:
—¿Qué sueños tienes actualmente?
—Si Dios evaluara nuestro matrimonio, ¿qué puntaje creemos que le pondría?
—Si pudieras convertirte en cualquier animal durante veinticuatro horas, ¿qué animal elegirías y por qué?
—Si pudieras tener cualquier habilidad o talento, ¿qué elegirías y por qué?
—¿Cuáles son las tres cosas que te enamoraron de mí?

El amor crece con cada nueva respuesta. Hagan preguntas con frecuencia.

📝 Si quieres tener una pregunta lista para cada día del año, te recomiendo nuestro libro:
“Más te conozco, más te amo: 365 preguntas para transformar tu matrimonio.”
👉 Haz clic aquí para comprarlo

Una pregunta al día puede acercarlos más que mil palabras sin intención. ❤️

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio