Carta a mi hijo

Hijo, la mayoría de seres humanos soñamos con encontrar la pareja perfecta; no hagas tú lo mismo, enfócate tú primero en ser esa hombre ideal y la mujer correcta llegará.

Primero quiero que sepas que nadie entrará a tu vida para llenar tus vacíos, ni corregir tu carácter. Tu verdadera identidad y plenitud la encuentras en Dios; tener una relación con Jesús es la clave para tener un matrimonio exitoso y amar incondicionalmente. Deja que Él trabaje en tu carácter, porque lo que hay en ti, será lo que tendrás para ofrecer a tu esposa; si eres orgulloso, vivirán enojados, si eres egoísta, difícilmente podrán convivir. Entiende que cuando uno está enamorado no ve imperfecciones, pero cuando se acaba el enamoramiento, es ahí cuando saldrá a relucir tu verdadera forma de ser.
Aprende a cocinar, sé ordenado, levántate temprano. Honra a tus padres ayudándoles con las tareas de la casa, porque así aprenderás a servir: una de las claves de los matrimonios felices. Emprende, sé generoso con tu tiempo y tu dinero, y aprende sobre administración de finanzas, porque el dinero es la segunda causa por la que los matrimonios se divorcian. No solo leas la Biblia, practícala, si quieres ser un esposo integro y fiel. Lee muchos libros de matrimonios antes de casarte (si supieras cuantos errores cometí en mi propio hogar, por desconocimiento).
Guarda todo lo mejor para tu esposa, conoce muchas personas, pero no entres a una relación porque te sientes solo, o porque crees que “te está dejando el tren”. Para el amor no hay horario. Ora desde ya por tu esposa, sé específico, haz una lista de todo lo que quieres en ella y cree que así será. Aunque sé que el físico te atraerá, busca un gran corazón. Con los años el cuerpo escultural se perderá y valdrá más besar una cara arrugada, que los abrazos de una mujer fría. Busca a alguien con quien puedas bailar bajo la lluvia, alguien que no necesite una mansión para hacer del hogar el lugar más seguro y maravilloso que existe, alguien con quien te puedas comer un pizza barata pero deliciosa, una mujer que te abrace cuando el mundo no sea justo y con quien ser tú mismo.
El matrimonio feliz y para toda la vida es posible. Te amo

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