
El hábito más enriquecedor para el matrimonio es la oración. No necesariamente porque cambie las circunstancias, sino porque te transforma a ti: Además de darte sabiduría, el pasar tiempo con Dios te lleva a llenar un vacío que los seres humanos tenemos y que solo puede ser llenado por Él.
Así no tendrás que buscar la felicidad en tu pareja porque tu corazón estará completo y preparado para amar como se debe. ¡A orar!
Y si no sabes por dónde empezar, aquí tienes una oración para usar como guía:
Querido Dios:
- Gracias por la pareja que me entregaste para cuidarla
- Ayúdanos a enfocarnos en lo bueno
- Llévame a amar a mi esposo/a incondicionalmente
- Enséñanos a ser humildes cuando no estamos de acuerdo
- Ayúdanos a mantener nuestras prioridades en orden
- Guía nuestras decisiones y llévanos a soñar en grande
- Ayúdanos a respetarnos el uno al otro
- Ayúdame a refrenar mi lengua para no decirle cosas hirientes a mi esposo/a
- Ayúdanos a ser honestos SIEMPRE
- Aleja de nosotros las personas que no nos convengan
- Ayúdanos a profundizar en nuestra amistad
- Enséñanos a depender de ti en las dificultades que enfrentemos juntos
- ¡Ayúdanos a amarte por encima de todo!
