Hazle saber que ella es tu prioridad

Esposo, tú te casaste con la mujer que amabas, ahora ama a la mujer con la que te casaste. Ámala hasta que no le queden dudas. Que después de Dios, ella sea tu prioridad. Sí, por encima de los hijos, el trabajo y el fútbol.

A tu esposa debes conquistarla todos los días, aunque ya esté contigo. A veces sus críticas nacen de un corazón que desea sentirse amado, silencia las peleas con el amor. Apaga el televisor para escucharla hablar, dale un beso mientras duerme, admira su nuevo corte de cabello, llévale flores, llámala durante el día. 
Tu esposa merece un hombre que esté orgulloso de decirle al mundo: “Sí, ella es mi esposa, es hermosa, es única, yo soy de ella y ella es mía.”

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