
Las personas cuyo lenguaje del amor son actos de servicio, se sienten amadas cuando alguien hace cosas por ellos.
Los actos de servicio no tienen que ser grandes. De hecho, son más efectivos cuando son pequeños «lujos» cotidianos para tu pareja.
No se trata de ser su esclavo ni de asumir todas las tareas de la casa, sino de demostrarles que te preocupas haciendo algo extra para alegrarle el día.
Servir es grandeza, y si lo haces con amor, te aseguro que no perderás tu recompensa.
Ideas prácticas para hablar este lenguaje con tu pareja:
— Hazle a tu cónyuge su comida preferida o pide un domicilio.
— Ayúdale con un proyecto que esté haciendo o con tareas de la casa, como pasear el perro.
— Haz una lista de las tareas que tu pareja te ha estado pidiendo y comienza a hacerlas (Ej.: pegar un cuadro en la pared).
— Usa frases como: “Te ayudaré a…”
para que tu pareja sepa que cuenta contigo.
— Empaca su almuerzo y ponle una nota de amor.
— Cuida a los niños mientras tu cónyuge descansa.
— Pídele a tu cónyuge que te haga una lista de diez cosas que le gustaría que hicieras durante el mes siguiente.
— Pregúntale a tu pareja:
“¿Qué puedo hacer para hacer más fácil tu día?”
— Consigue una niñera para que puedan salir a una cita romántica.
